Medellín formó a jóvenes del municipio de San Carlos en pedagogía para la paz

– 40 jóvenes del corregimiento Puerto Garza de esta localidad se capacitaron con el Museo Casa de la Memoria.

– Este proyecto tiene como resultado una serie fotográfica que devela la identidad territorial y el arraigo de los participantes por lo rural.

– El ciclo finalizó con un recorrido por la Universidad de Antioquia y el Museo Casa de la Memoria, entidad que extiende su accionar a otros municipios.

El Museo Casa de la Memoria culminó un ciclo de formación con 40 jóvenes del corregimiento Puerto Garza, del municipio de San Carlos, con el fin de ofrecerles herramientas educativas para la paz, la reconciliación, la identidad territorial y los proyectos de vida.

Mediante “Polifonías y Memorias de la juventud”, el museo realizó siete sesiones de formación en las que se abordaron los proyectos de vida, la identidad rural, las memorias individuales y colectivas de los participantes.

Esta propuesta surgió para analizar las experiencias de vida y perspectivas de los jóvenes de San Carlos que se han configurado en el marco actual, luego de la reducción de la violencia y los procesos de retorno.

“En San Carlos hemos logrado, como resultado, contar con nuevos instrumentos pedagógicos, con nuevos mecanismos de educación y modelos de comportamiento para estimular todo lo que tiene que ver con la construcción de la paz, el perdón, la reconciliación, la verdad, la justicia y la no repetición de los hechos del conflicto armado que han afectado a nuestras poblaciones”, afirmó el director del Museo Casa de la Memoria, Jairo Herrán Vargas.

Esta localidad ha sido una de las más afectadas por el conflicto armado en Antioquia, especialmente entre 1985 y 2009, cuando se reportó el mayor número de homicidios, masacres, desapariciones forzadas y otros hechos victimizantes.

Una de las principales problemáticas fue el desplazamiento, ya que por lo menos 19.954 personas abandonaron forzosamente su residencia. Una vez los índices de violencia disminuyeron paulatinamente, en medio de acciones y voluntades individuales y colectivas, muchas personas volvieron al municipio, lo que se convierte en un contexto particular para las juventudes que regresan a su territorio.

Crecer y ser joven en un municipio en retorno, en medio del conflicto armado y violencias estructurales que no cesan completamente, implica nuevos retos, formas de relacionamiento, proyecciones, configuración de identidad y concepciones de la vida y el territorio que evidencia unas problemáticas, desigualdades, vicisitudes y acciones que atraviesan las experiencias de la juventud durante dichos tránsitos.

Esta iniciativa pedagógica se concentró en jornadas participativas y vivenciales. Taller de Memorias, fotografía, audiodiarios, paisajes sonoros, cartografía corporal y territorial, museo a la calle y socialización fueron algunas de las actividades que se desarrollaron con los 40 participantes.

Cada encuentro favoreció reflexiones y círculos de la palabra desde lo personal. En el caso de la fotografía, el interés fue superior y se conformó una galería con la memoria presente del territorio desde los paisajes y características visuales, fotografías tomadas por los jóvenes y expuestas en el Museo a la Calle en su corregimiento.

“He visto que ellos han expresado un sentido de pertenencia por el territorio, que uno como tal no explora mucho eso en las clases. Esa recuperación de historias hace mirar a los chicos la perspectiva del pasado, pero también mirar cómo con eso podemos transformar y avanzar en el futuro. Creo que la mirada al tiempo en diferentes perspectivas les ofrece a los muchachos la posibilidad de reflexionar sobre sus mismas posibilidades y lo que ellos pueden hacer en el entorno”, dijo la rectora de la Institución Educativa Puerto Garza, Liliana Muñoz Carvajal.

Los asistentes aprendieron a utilizar herramientas y técnicas desde los celulares y/o cámaras digitales para narrar sus vivencias, relaciones sociales, espacios de participación y sus metas, a partir de sus experiencias en el territorio, el retorno, las resistencias y violencias.

“Este es un proyecto tan lindo, tan genial, que me alegró mucho que le hayan dado la oportunidad a la Institución Educativa de Puerto Garza de haberlo traído. He aprendido sobre la historia, que cada cosa cuenta, cada parte tiene su memoria, su historia, su parte de la naturaleza. He aprendido a convivir con mis compañeros, porque también se necesita mucho trabajo en equipo”, expresó Manuela Guzmán, estudiante de la Institución Educativa Puerto Garza.

Se trató de un trabajo conjunto con la Alcaldía de San Carlos, la Institución Educativa Puerto Garza y Coogranada. El cierre se realizó con una visita de los jóvenes al Museo Casa de la Memoria y a la Universidad de Antioquia para mostrarles otros escenarios históricos y posibilidades de educación.