Dignificar a las Víctimas con Verdad y Justicia

Las instituciones de Sistema Integral de Verdad, Justiciar, Reparación y No Repetición (SIVJRNR) reflexionaron sobre su trabajo articulado, retos y centralidad de las víctimas en el día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas del Conflicto Armado.

En medio del conversatorio denominado “dignificar a las víctimas desde la verdad y la justicia: retos de ciudad”, en el cual participaron voceros del SIVJRNR, es decir, Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad (CEV) y la Unidad para la Búsqueda de Personadas dadas por Desaparecidas (UBPD), compartieron sus perspectivas de trabajo mancomunado en el departamento de Antioquia y dieron algunas reflexiones importantes sobre su labor.

El trabajo articulado

Estas instituciones nacieron bajo el amparo del punto 5 del Acuerdo Final, resultante de las negociaciones de paz con las extintas Farc-ep, como un sistema sinérgico que diera pie a una debida reparación de las víctimas del conflicto armado en términos de verdad y justicia. En este sentido, dichas instituciones han colocado sus esfuerzos para trabajar como un solo instrumento en medio del posacuerdo.

En el trabajo que han conformado dichas instituciones en el departamento de Antioquia, la JEP destaca que el “entender la articulación no es solo ir a los espacios (…) También, articular discursos y mensajes”, como afirma Sandra Alfaro, vocera de JEP, quien enfatiza que de esa manera podrían potencializarse para llegar a más lugares y espacios. Además, resalta que el acompañamiento de las entidades territoriales de municipios y departamentos y del ministerio público ha sido fundamental para su actuación en las comunidades.

Por su parte, Max Yuri Gil, vocero de la CEV, reflexiona que las acciones del sistema se realizan en medio de “las disputas que se dan en una sociedad en transición” y con ello se ha logrado un acuerdo del día a día. Gil destaca que la articulación de las entidades del sistema debe hacer realmente práctica la centralidad de las víctimas en el acuerdo.

“La implementación del acuerdo ha sido reducida a su mínima expresión. Se ha terminado entendiendo que es solo para el excombatiente y eso le ha restado importancia a su poder transformador”, considera Gil, pues, teniendo en cuenta lo anterior, es fundamental que la articulación del SIVJRNR ponga la relevancia de las víctimas en la implementación, pues, este sistema es producto de sus movilizaciones.

Por otra parte, para el vocero de la CEV, todo el sistema debe articularse para que en Antioquia se concrete el clamor del nunca más.

“El meridiano de la violencia ha pasado y sigue pasando por Antioquia”, Max Yuri Gil vocero de la CEV.

En la UBPD consideran la articulación como un imperativo, según Yolima Quintero vocera de dicha institución. Para ellos el mayor gesto y muestra de ello son los pactos regionales por la búsqueda que se han ido firmando en todo el país con la intención de vincular en la búsqueda de desaparecidos a todas las instituciones y organizaciones que puedan aportar información y apoyo en las diferentes fases de este proceso. Solo Antioquia tiene treinta mil personas dadas por desaparecidas.

La participación de las víctimas

En la JEP, según Sandra Alfaro, hay tres instrumentos que permiten la participación de las víctimas para la materialización de sus derechos en el sistema. El primero es la recepción de informes en los cuales las víctimas cuentan qué fue lo que pasó, esto permitirá el análisis y la contrastación que los magistrados harán sobre los hechos en el futuro. A la fecha han sido recibidos 353 informes en esta entidad.

El segundo, consiste en la acreditación de las víctimas dentro de las cuales se han logrado acreditar 320 mil novecientas personas divididas entre 230 sujetos colectivos y 3821 víctimas individuales. La idea es que “la sociedad civil pueda identificarse con los 7 macrocasos abiertos” por la JEP.

El último, corresponde a la representación de las víctimas en las cuales llevan 3317 de ellas representadas jurídicamente. Alfaro destaca que la atención articulada se convierte en realidad con rutas que son activadas entre las distintas entidades del sistema.

Por otra parte, el ejercicio de escucha, los actos públicos de reconocimiento y la entrega del informe final de esta institución son los escenarios de participación para las víctimas en la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad. Esta entidad culminará su mandato el 29 de noviembre del presente año.

La CEV ha escuchado a 24 mil personas entre las cuales el 90% se reconocen como víctimas. Según Max Yuri Gil, esta ha sido la comisión de la verdad que más personas ha escuchado de todas las demás experiencias similares en el mundo. En Antioquia, señala Gil, esta labor no ha sido fácil pues, en su mejor momento, la entidad contó con 5 funcionarios que hacían esta función; además, señala que la pandemia llevó a que este escenario se trasladara a la modalidad virtual lo cual interpone cierta distancia en las relaciones.

En el caso de la UBPD la participación se da a las familias de personas dadas por desaparecidas. Ellas se contactan de manera directa con esta entidad y la búsqueda se realiza de manera conjunta. En este proceso las familias participan desde la solicitud hasta los reencuentros o entregas dignas.

“Poder socializar con la sociedad el impacto de la desaparición” Yolima Quintero, vocera de las UBPD.

Los retos

Sandra Alfaro afirma que desde la JEP los retos van dirigidos a encontrar más escenario de participación para las víctimas, con lo que resalta la presentación de informes a dicha entidad cuyo plazo acaba el 22 de septiembre del presente año; además, expresa las dificultades de las comunidades para materializar los informes en los cuales la JEP no puede tener ningún tipo de incidencia. También, continúan reuniendo esfuerzo para la participación de las víctimas a través de la acreditación en los macro casos y el avance en un escenario pedagógico que contribuya con contenido reparador o efecto restaurativo para la sociedad.

Tanto la JEP como la UBPD tienen en su lista el poder llegar a otros escenarios y territorios para la discusión de sus agendas. La UBPD en particular continuará realizando pedagogía de su labor con las familias y las comunidades.

La CEV, según afirma Max Yuri Gil, en sus últimos meses tendrá entre sus tares preparar a la sociedad colombiana para recibir el informe final de la comisión.

“Nosotros hemos perdido la expectativa, afortunadamente, de tratar que el informe llene todas las expectativas de todas las personas”

Así lo afirma Gil argumentando que el informe va a dejar abiertas muchas líneas en el horizonte de la investigación. Además, sentencia que “la Comisión no alcanzará a hacer pedagogía del informe” por lo que buscará una red de aliados que sí promuevan y mantenga el legado de la Comisión.

Otra labor de la Comisión será cruzar la violencia urbana con el conflicto armado. En palabra de Max Yuri Gil “se ha visto que lo que se acordó con las Farc tiene que ver con zonas de colonización. Por allá donde estás los guerrilleros, en las selvas (…) el problema del desarrollo rural tiene que ver con las ciudades. Colombia tiene el 80% de personas viviendo en ciudad, de ellas cuántas son víctimas de desplazamiento forzado. Medellín tiene cerca de 700 mil víctimas de desplazamiento forzado”.

Por último, la Comisión quiere que el informe final sea un insumo para la discusión cotidiana por lo cual, al hacer un informe en medio de la transición, se buscará que este esté lleno de futuro y transformación. De esta manera quiere la Comisión que la verdad sea un bien público.