COMUNICADO A LA OPINIÓN PÚBLICA SOBRE EL DESALOJO DE LA SEDE DEL CENTRO DE ACERCAMIENTO, RECONCILIACIÓN Y REPARACIÓN (CARE) DEL MUNICIPIO DE SAN CARLOS ANTIOQUIA

Como institución buscamos contribuir al fortalecimiento de espacios de construcción de memorias participativas en los cuales  se implemente la reparación simbólica y el deber de memoria del Estado frente  a las víctimas del conflicto armado colombiano.

Ante este trabajo institucional, nacido de las mismas víctimas, hemos mantenido nuestras relaciones con el Centro de Acercamiento, Reconciliación y Reparación (CARE) del municipio de San Carlos, Antioquia. Reconocemos su trabajo transformador en el territorio, desde la palabra y las acciones restaurativas, han llegado a sensibilizar a quienes posan de indiferentes ante nuestra historia nacional. Sabemos de los grandísimos esfuerzos de numerosas lideresas y líderes por mantener esta apuesta por la construcción de paz en este municipio.

El día de ayer, 19 de enero de 2022, conocimos de primera mano que la Sociedad de Activos Especiales (SAE) ordenó el desalojo de la propiedad que en este momento habita el CARE. Nos preocupa que no se tomara en cuenta, dentro de dicha medida, las acciones que se desarrollan en el lugar. Ni siquiera consideró la apropiación comunitaria para transformar lo que se conoció localmente como la “casita del terror” en un hogar de puertas abiertas para los sancarlitanos y sancarlitanas.

Instamos a las instituciones de orden nacional como la Sociedad de Activos Especiales, el Centro Nacional de Memoria Histórica, la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas, el Gobierno Nacional y la Gobernación de Antioquia a dignificar y reconocer los trabajos comunitarios de este lugar por medio de soluciones que mantengan los procesos que se han desarrollado y a preservar este espacio.

Por nuestra parte, hemos iniciado diálogos con la Secretaría de Mujeres y la Secretaría de Gobierno, Paz y No Violencia de la Gobernación de Antioquia para establecer acciones conjuntas de acompañamiento a la comunidad que habita y hace significativo este lugar.

Para nuestra Casa es vital mantener vivas las memorias de cada población para la construcción de un futuro en paz. Nuestra solidaridad con Pastora Mira y demás colaboradores que han hecho del CARE una apuesta por la vida en medio de nuestras aterradoras realidades.

Nuestro sentir misional es contra la impunidad y el olvido. El CARE ha sido una apuesta de reconciliación principalmente.  Su desaparición es una forma de revictimizar a toda una comunidad y nación.