Memorial recordará a 73 víctimas de desaparición forzada del Bajo Cauca Antioqueño

El pasado 9 de abril, una placa memorial fue entregada a los familiares de las víctimas reconocidas por Justicia y Paz, en ella se contienen los nombres de 73 personas asesinadas por miembros del Bloque Mineros de las Autodefensas Unidas de Colombia. Inicialmente, sus cuerpos se encontraban enterrados en zonas aledañas al municipio de Tarazá (Antioquia); sin embargo, durante las conversaciones en Santa Fe de Ralito, estos fueron exhumados y arrojados al Rio Cauca. La placa estará presente en el Museo Casa de la Memoria.

En el espacio solemne, liderado por Unidad de Atención y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV), se escucharon a las familias y sus remembranzas sobre lo que significaron sus seres queridos. Este acto obedeció al cumplimiento de la sentencia contra Ramiro Vanoy Murillo quien comandó el Bloque Mineros en las extintas AUC.

De igual manera, las familias recibieron el acta de defunción sin cuerpo, entregada por la Fiscalía General de la Nación, en la cual se comunica que, de acuerdo a las pesquisas realizadas por dicha entidad, sus familiares fueron asesinados por este grupo armado y que actualmente su cuerpo se encuentra desaparecido. Según el ente judicial, los restos mortales seguirán siendo buscados.

Los hechos

El Tribunal Superior de Medellín, Sala Justicia y Paz, ordenó a la UARIV a construir un listado de las personas del corregimiento La Caucana, Casa-Verde, cuyos restos fueron lanzados al Rio Cauca durante los diálogos en Santa Fe de Ralito. Estos acercamientos se realizaban hacia el año 2003 entre el Gobierno Nacional, durante la presidencia de Álvaro Uribe, y los comandantes de las Autodefensas Unidas de Colombia.

Los hechos fueron conocidos por el tribunal de acuerdo con las declaraciones realizadas por el entonces jefe paramilitar Ramiro Vanoy Murillo, alias Cuco Vanoy:

“(…) me mandaron a decir los comandantes, máximos comandantes que quedaron encargados ahí, que eran el comandante “Picapiedra” y el comandante “Puma”, que es el comandante administrador del Bloque Mineros mientras yo estaba en Ralito, que iba un… que les habían informado que iba una comisión del C.T.I. a exhumar un poco de fosas comunes que habían por allá, entonces ellos se asustaron y me mandaron a mí una razón, yo no recuerdo si fue por teléfono o humana, que si les daba la aprobación de tirarlos al río y yo les dije que sí, que lo hicieran”.

Según cuenta el mismo Vanoy, ellos contaban con dos “cementerios militares” en zonas aledañas al Rio Cauca, cerca al municipio de Tarazá (Antioquia), en los cuales se desconoce el número exacto de cuerpos que estaban enterrados. Según algunos testimonios indicaron que estaban entre 50 a 120.

La justificación del exjefe paramilitar para hacerlo, en sus palabras, fue “porque yo pensé que de pronto me afectaba mucho el proceso de paz que yo estaba en Ralito, que encontraran todos esos muertos”. Según cita la sentencia, Vanoy manifestó que hubiera sido buena entregar los cuerpos a sus seres queridos.

Las víctimas

 

Durante la jornada del 9 de abril, los familiares recordaron a todos sus seres queridos desaparecidos con palabra de aprecio como “padre ejemplar”, “hijo especial”, “hermano caritativo”. Cada una de las 73 personas fue mencionada y rememorada.

 

En la sentencia, de más de 2400 páginas, constan algunos perfiles de las víctimas: barequero, campesino, carnicero, reservista del ejército, estudiantes, amas de casa. Entre las víctimas también se hallan menores de edad. Todas ellas fueron asesinadas en medio del control social que ejercía el Bloque Mineros en el territorio.

 

En algunos casos no es claro el móvil del asesinato; sin embargo, se identificaron asuntos como no corresponder a las pretensiones de algunos miembros de la estructura criminal; negarse a integrar las filas armadas de este grupo armado; negarse a vender propiedades; entre otras. Según afirmó Vanoy, “no por ser barequero o raspachín, pero si habían personas que nos informaban que eran auxiliador (sic.) O colaborador de la guerrilla o infiltrado, era por información de la misma gente”.

 

El memorial

 

La placa memorial estará dispuesta en el espacio público del Parque Bicentenario de acuerdo con la sentencia del tribunal. Allí los familiares y visitantes podrán recordar con nombres propios a todas estas víctimas.

 

El Museo Casa de la Memoria abogará por la dignidad de estas y todas las víctimas del conflicto armado. Estas historias cargadas de dolor son recordadas para no repetirlas.