25 estudiantes de áreas de las ciencias sociales y humanas se están formando como investigadores de la memoria

– Esta iniciativa, con una duración de 15 meses, es liderada por el Museo Casa de la Memoria y Sapiencia.

– El proyecto se enmarca en el informe de la Comisión de la Verdad, desde la pedagogía y la indagación de las memorias pasadas y presentes.

25 estudiantes de áreas de las ciencias humanas y sociales se forman como investigadores en el semillero de investigación Museo, Memoria y Comunidad, del Museo Casa de la Memoria. Esta iniciativa, que empezó en 2021, dura 15 meses y cuenta con el apoyo de la Agencia de Educación Postsecundaria, Sapiencia. Por primera vez, ambas entidades se articulan en la apuesta pedagógica del museo.

Los jóvenes emprenderán proyectos de investigación desde sus contextos territoriales y conocimientos académicos para conectar los entornos locales y educativos.

“Queremos fortalecer los procesos de memoria de la juventud. Con nuestro programa fortalecemos el conocimiento y aporte de los jóvenes a todos los procesos de memoria individuales, que van construyendo la memoria histórica de todo lo que ha sucedido en nuestra sociedad, de todas las violencias del conflicto armado y de las formas para rechazar y rehacer por otros caminos de armonía y de paz”, aseguró el director del Museo Casa de la Memoria, Jairo Herrán Vargas.

Sapiencia se vinculó con recursos por $70 millones para la conceptualización, diseño y producción de los contenidos propios de dicho ejercicio, que incide en la construcción de paz y en la transformación local a partir de la investigación. Una manera de promover la generación, apropiación y transferencia del conocimiento, la innovación y la investigación científica en Medellín.

Los integrantes del semillero viven en diferentes comunas y aportan conocimientos desde la psicología, filosofía, comunicación, antropología, entre otras ciencias humanas y sociales que se articulan con los ejes misionales del Museo Casa de la Memoria por la transformación de las lógicas de la guerra hacia prácticas más civilizadas, a través de la construcción y circulación de las memorias del conflicto armado.

“Nosotros, como semilleristas, tenemos ese derecho y ese deber de contarle todo lo ocurrido en el pasado a las personas que están en el presente y que, en un futuro cercano, le van a contar a las nuevas generaciones cómo ha sido ese tema de que Colombia ha tenido esa transición entre la guerra y la paz”, dijo Wálter Ferney Castro Aguirre, integrante del grupo.

Este semillero va de la mano del informe y legado de la Comisión de la Verdad, según la recomendación número 12, que plantea acompañar las pedagogías comunitarias y comunidades de aprendizaje que se han conformado en torno a temas como la convivencia, la promoción de los derechos humanos, la paz, la memoria y la verdad para seguir la construcción de memoria en el país.