Manifiesto
La memoria, un puente hacia el futuro

Llamamos memoria a la facultad de recordar lo pasado, a las huellas y los significados que deja en nosotros lo vivido; es cambiante y se asocia con las representaciones que tenemos de nosotros mismos y nuestra sociedad. De la misma manera, podríamos llamar memoria a aquello que nos permite imaginar y construir el futuro que deseamos.

En Colombia resulta difícil intentar imaginar una realidad en paz, pues son casi inexistentes los recuerdos de nuestro país sin conflicto. Aun así, la experiencia de la guerra nos ha marcado lo suficiente como para buscar y desear la paz. En momentos de tristeza imaginamos la alegría, y la vivencia de esa alegría fijada en nuestra memoria nos hace desearla y emprender acciones para recuperarla. Del mismo modo, la esperanza, en la medida en que es imaginada en medio de la guerra y el dolor, pasa a formar parte esencial del presente e inspira nuestros deseos y expectativas de cara al futuro.

En la medida en que podamos utilizar el pasado como un recurso para la vida, podremos transformar lo acontecido y nuestras realidades en historia nueva, liberándonos de la resignación y la inmovilidad de los acontecimientos históricos, para hacer posible una realidad diferente a la de guerra, muerte y violencia. La memoria es capaz de generar acciones transformadoras, dar vida al futuro y conservar vivos los recuerdos del pasado.

Para el Museo Casa de la Memoria, es necesario que los ejercicios de construcción y pedagogía de la memoria estén acompañados de una poderosa y nueva corriente vital; de una visión del pasado que no debilite el presente ni desarraigue el futuro, sino que promueva en las personas, como sujetos conscientes de su pasado, un impulso creativo para imaginar y construir entre todos una Colombia en paz.