A mi padre : Pedro Simón Sierra Rodríguez

 

Ya mañana cumplo 47 años y hoy 18 de  felizmente casado. Tengo un bonito hogar, un hijo de 14 años. Parte de mi vida está muy bien, tengo a dos hermanos y sus familias  y mi madre bien gracias a Dios, pasando como muchos esta etapa difícil del (coronavirus) distanciados pero por el avance de la tecnología en las comunicaciones nos vemos con muchas frecuencia, que bonito poder ver a mí madre y que maravilla poder comunicarme con cualquier familiar casi en tiempo real.
Pero aunque tenemos tantas cosas fantásticas en el mundo, en  mi corazón hay un vacío.
Tengo un montón de agradecimientos, de preguntas sobre la vida, de verle a mi hijo en sus brazos y jugar con él, como lo hacíamos mis hermanos y yo cuando fuimos niños, me gustaba  el columpio en sus brazos fuertes. Ya a pasado mucho tiempo  desde que yo tenía 17 años, pero a pesar de todo este tiempo siempre está esa silla vacía en casa, esperando que de nuevo él la ocupe, cuantos consejos me faltaron por escucharle quizás los más importantes, cuántos besos y cuántos abrazos tenemos pendientes, tantas historias nuevas y otras por repetir están todavía pendientes por escucharlas con su voz, cuanto amor está empacado al vacío sin fecha de caducidad para ti.
Mi viejo querido, todos estos años nos acompaña tan lindos recuerdos, a medida que pasa el tiempo vemos todo lo que hiciste por nosotros, y que no llegaremos ni a la mitad de lo que labro para tu hogar nuestro hogar.
Siempre estás presente en mí corazón y todos estos años han agrandado el amor por ti,  que no quedará  en el vacío de la desaparición.
cada 31 de diciembre  en las campanadas de despedir el año siempre doy un brindis por ti.
Que Dios te cuide, que Dios nos cuide.

PEDRO SIMÓN  SIERRA GARCÍA.
08/09/2020